1
Importa el GLB
Abre Blender y selecciona Archivo, Importar, glTF 2.0. Selecciona el GLB y espera a que sus objetos aparezcan en el Esquematizador. Un GLB puede incluir varias mallas independientes, luces o cámaras; importarlo no significa que todos los objetos de la escena deban formar parte del STL. Gira alrededor del modelo e identifica los objetos de malla que realmente necesitas.
2
Inspecciona la geometría y la escala
Selecciona los objetos de malla deseados y comprueba si hay piezas desconectadas, huecos, superficies demasiado finas y geometría interna no deseada. Usa los ajustes de unidades de Blender y las dimensiones del objeto para decidir el tamaño que debe tener el modelo exportado. Si cambias la escala del objeto, aplícala antes de exportar para que la malla y sus dimensiones mostradas coincidan. Guarda una copia del proyecto de Blender si planeas reparar la geometría de origen.
3
Exporta un STL y verifícalo
Con los objetos de malla deseados seleccionados, elige Archivo, Exportar, STL. Activa la opción de exportación que limita la salida a la selección; su denominación puede variar según la versión de Blender. Elige un nombre de archivo y una ubicación, y luego exporta. Importa el STL resultante en una escena nueva de Blender o en tu laminador para comprobar la orientación, las dimensiones y si se conservaron todas las piezas necesarias. Una exportación correcta por sí sola no demuestra que la malla sea imprimible.